martes, 9 de agosto de 2011

Refugio de vacaciones.


Sverre 1
Sverre Fehn tenía 68 años cuando, en el verano de 1992, dedicó casi ocho semanas a construir con estudiantes de Noruega, Suecia, Finlandia y Latvia una casa experimental de 52 metros cuadrados en la urbanización sueca de Mauritzberg Manor, en Norrkoping, al sur de Estocolmo. La casa es un prototipo de refugio para las vacaciones, iba a ser la primera de un grupo de 250 refugios y fue levantada en esas semanas con bloques de paja maciza mezclada con arcilla del lugar.
El lugar es lo que manda en la vivienda. Pero tan importante como exponerse al bosque de robles y al circuito de golf de la urbanización resultaba mantener la privacidad de los días de descanso. Así, la arcilla del lugar no solo refuerza la paja, también colorea la cal que protege los muros exteriores. La cubierta, de contrachapado, está solucionada con una bóveda de madera y por un celosía en las zonas abiertas. La privacidad la da un patio en torno al que giran las tres estancias de la casa.
De este modo, la vivienda es poco más que una zona de estar-comedor, un dormitorio, una cocina y un baño rodeando, casi como una U cuadrada, un patio central. Las puertas son correderas, los espacios se suman y se multiplican gracias al patio y a las zonas de porche. Además la vivienda, se abre y se cierra a las vistas del bosque de robles con grandes ventanales vestidos en el interior con persianas venecianas de madera.
Fuente: elpais.com