miércoles, 2 de mayo de 2012

Financiación de los sindicatos

Con un déficit confirmado por Bruselas del 8,51% en 2011 y un ajuste que rondará los 27.300 millones de euros, según anunció el Gobierno en los Presupuestos Generales de este año, es difícil mantener las partidas de forma equitativa a ejercicios anteriores para todos los colectivos de la sociedad española.


El gran pastel que gestiona el Estado, por hacer un paralelismo, ha reducido sus pisos y ha pasado de ser una tarta nupcial a una de cumpleaños. Sin embargo, los sindicatos quieren mantener su ración, esto es, su parte íntegra de la asignación para la formación profesional, que este año se ha establecido en unos 1.890 millones de euros, frente a los 1.979 millones de euros del año pasado.

Tradicionalmente, una de las principales fuentes de financiación de sindicatos y patronal –que unidas forman la Fundación Tripartita– ha sido la asignación recibida por el Estado para gestionar la formación profesional de desempleados y de trabajadores públicos y privados.
Pero, con la entrada en vigor de la reforma laboral, empresas que cuenten con el aval del Ejecutivo pueden compartir ese montante, que antes era en exclusiva para la Fundación.

Por tanto, partiendo de esta premisa, la huelga general del 29 de marzo, la manifestación del pasado 29 de abril o la que se celebra hoy, Primero de Mayo, llevan una carga oculta. Una sombra sobre la que el Gobierno todavía no se ha pronunciado y que mantiene en ascuas a los sindicatos, que siguen llamando a los ciudadanos a echarse a la calle para protestar contra la reforma laboral y los recortes en Sanidad y Educación.







En términos generales, puede no decir nada la cantidad de 1.890 millones de euros que quieren mantener en monopolio CC OO, UGT –ya que sólo se incluye a los dos sindicatos mayoritarios– y CEOE. Sin embargo, tomando como referencia la proclama de su última marcha sindical, «Con la Sanidad y la Educación no se juega», se desprende que el montante por el que luchan las principales centrales sindicales y la patronal equivale, por ejemplo, a un 11,8% de la deuda sanitaria que dejó el PSOE durante su antigua legislatura –16.000 millones de euros– y que, además supone algo más de la mitad del presupuesto destinado este año para el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, que asciende hasta los 3.088 millones de euros.

Se trata de sectores en los que se han producido recortes y por los que después, a pie de calle, los líderes de CC OO y UGT, Ignacio Fernández Toxo y Cándido Méndez, apoyados por los partidos de izquierdas, reprochan al Ejecutivo de Mariano Rajoy.

La realidad es que todo se ha reducido, y los recortes se suceden para hacer frente al elevado déficit y cumplir con la Unión Europea. Sin embargo, los sindicatos pelean por mantener la exclusividad en la gestión de la formación profesional, aunque el total se haya reducido en comparación con lo presupuestado el año anterior.

La pregunta que cabe hacerse es cuál es la verdadera función de los sindicatos. Desde la Unión Sindical Obrera (USO) denuncian que el verdadero papel de los sindicatos debería reducirse a controlar el cumplimiento y desarrollo de las políticas de empleo y formación, esto es, preocuparse por el trabajador. Según USO, «el dinero para la gestión –los 1.890 millones concedidos para este ejercicio– deberían ser gestionados por las Administraciones públicas» y no por sindicatos o patronal.

Del total de las cuotas, faltan 266,6 millones de euros por asignar y, de momento, el asunto está en el aire, al tiempo que continúan las amenazas de los sindicatos ante el posible llamamiento a una nueva huelga general, ya que afirmaron durante la última marcha que continuarán las movilizaciones «en mayo, en junio y después de las vacaciones».

Fuente: La Razón