martes, 25 de septiembre de 2012

#25S ocupa el Congreso en Madrid




Tensión y cargas policiales en la plaza de Neptuno, la zona más próxima al Congreso. La Policía ha cargado contra los manifestantes en una concentración que alrededor de las 21.00 horas se ha visto quebrada por los incidentes. La Delegación del Gobierno dice que a las 21.30 horas los detenidos son 22 y los heridos 28. Según Emergencias, hay un herido grave. Se trata de un manifestante que sufría una patología cervical previa y a consecuencia de los hechos sufre "una posible lesión medular".
Los indignados se están marchando a la Puerta del Sol, donde comienzan a agruparse en un importante número. De hecho, se ha cortado el metro. Mientras tanto, otro grupo que se congrega en los aledaños de Atocha pretende alcanzar el centro de la capital para reunirse con el otro 'frente', informa Luis F. Durán.

Paralelamente, la actividad parlamentaria se ha desarrollado con absoluta normalidad en la Cámara Baja, a unos cientos de metros de donde una decena de miles de personas ha estado manifestándose toda la tarde. Eso sí, en ningún momento la convocatoria del 25-S ha logrado rodear el Congreso. Más bien se ha concentrado numerosamente en un punto.
La situación se ha descontrolado de noche, cuando un pequeño grupo ha arremetido físicamente contra la Policía, mientras la mayoría se manifestaba pacíficamente. A partir de ahí, los agentes han realizado diferentes cargas hasta abrir un hueco importante en la plaza para proceder al desalojo, que se intuye muy crispado. Un grupo de unas 200 personas se mantiene sentado y lejos de una actitud violenta aunque fuertemente vigilado.
Los enfrentamientos, incluyendo cargas y lanzamientos de pelotas de goma, se reproducían en zonas cercanas a la plaza como la explanada de acceso al Museo del Prado. También han sido numerosos los lanzamientos de petardos y de bengalas por parte de un sector de los congregados, informa Europa Press. En la huida, muchos de los 'indignados' optaron por meterse en establecimientos comerciales. Muchos de estos comercios cerraron sus puertas con numerosa gente dentro, a la espera de que calmara la situación.

La tensión se disparó anteriormente sobre las 19.00 horas cuando otro pequeño grupo intentó romper el perímetro de vallas que separaba la plaza de la Carrera de San Jerónimo, donde se ubica el Congreso. La situación desembocó en una primera carga seguida inmediatamente después de otra mucho más contundente donde se produjeron las primeras detenciones y golpes. Algunos aprovechaban para lanzar objetos a los agentes y otros manifestantes se interponían para pedir calma y rebajar la tensión.
Según las fuentes consultadas de la Delegación del Gobierno, al menos siete detenidos estarían implicadas en el derribo de la valla del perímetro de seguridad. Estas fuentes atribuyen la acción a un grupo de exaltados que previamente se había ido situando en la zona con esa intención.
Previamente, una persona del SAT fue arrestada por tratar de saltar las vallas que rodean el Congreso y otra más, sobre las 16.30 horas, un vecino de la zona arrestado por un delito de desobediencia a la autoridad al negarse a acatar las instrucciones que le daban los policías, informa Europa Press.
El dato oficial de heridos podría ir cambiando en los próximos minutos. Hasta las 21.30 horas, el SAMUR ha atenido a 28 personas: 26 son manifestantes y dos policías. Cuatro personas han sido trasladadas al hospital, uno de ellos es un agente.
La marcha que pretendía rodear el Congreso se ha visto unificada en una sola concentración en la plaza de Neptuno, después de que los manifestantes que se reunían en Sol hayan optado por llegar a este enclave. Así, el número de personas se ha doblado a medida que pasaba la tarde. La Delegación del Gobierno ha hecho una estimación de 6.000 personas poco antes de las 20.00 horas.

Según avanzaba la tarde la situación se ha ido tensando. La primera carga llevó a la Policía a abrir una brecha en la plaza con ocho furgones, creando un pasillo de seguridad donde se desplegaron decenas de agentes equipados para intervenir en cualquier momento. Aunque la mayoría de manifestantes hacía sus proclamas de forma pacífica, un grupo de unas pocas decenas de personas equipadas con palos y escudos caseros y ocultos con capuchas y pañueños ha reventado la concentración al atacar a la Policía. A partir de entonces la situación en la plaza de desbordó, con enfrentamientos y cargas policiales.

Marchas

El objetivo de rodear el Congreso había comenzado oficialmente a las 17.30 horas, cuando las marchas de Paseo del Prado y la Plaza de España echaron a caminar. La primera de ellas, con unas miles de personas, apenas recorrió unos metros para tomar la plaza de Neptuno, desde donde puede verse la fachada del Congreso al otro lado de la barricada de vallas.
La segunda marcha tuvo una caminata mucho más larga. Los manifestantes estuvieron escoltados y vigilados en todo momento por una hilera de furgones hasta llegar a su destino en la Puerta del Sol. Una vez allí, la protesta intentó sin éxito pasar por la Carrera de San Jerónimo, lo que llevó a los indignados a avanzar por la calle Alcalá, Cibeles y, finalmente, unirse al resto en Neptuno.
Entre los manifestantes se pudieron ver banderas republicanas y de algunas comunidades autónomas como las de Galicia, Aragón o Andalucía. Los congregados portaron todo tipo de pancartas con lemas como "Indignadevos" (indignados en gallego) y "Si quieres ganar, lucha sin descansar. Abrir un proceso constituyente", al tiempo que han coreado consignas como "Cospedal, Cospedal, embustera criminal" o "El de la porra en Navidad tampoco cobra", en referencia a los agentes antidisturbios.
La convocatoria llamaba a rodear pacíficamente la zona para "rescatar" la democracia del "secuestro" de los políticos y conseguir la disolución de las Cortes para elaborar una nueva Constitución.
A diferencia de otras manifestaciones contra los recortes y las consecuencias sociales de la crisis, la convocatoria del 25-S se centra directamente en los políticos, a quienes se acusa de tener "secuestrada la democracia". Por ello, exige en primer lugar "la dimisión de este Gobierno" y, después, el inicio de un proceso para elaborar una nueva Constitución.