viernes, 21 de octubre de 2011

La época del Románico.

La época del Románico.

1. La cristiandad

Durante la Edad Media el cristianismo fue  la religión mayoritaria de los europeos y  uno de los elementos que contribuyó en gran medida a formar una civilización común. Por eso, se conocía como cristiandad sus territorios y la Iglesia estaba presente en todos los países y regiones de Europa. Entre los siglos XI y XIII la Europa cristiana fue ampliando sus fronteras.
Una característica fundamental de este período fue la importancia de la iglesia en la vida privada:
  • Intervenía en casi todos los aspectos de la vida y en los principales ritos, desde el bautizo y el matrimonio hasta el entierro.
  • Los cristianos debían asistir a misa los domingos y realizar sus oraciones diarias, debían ayunar en cuaresma, confesarse al menos una vez al año, comulgar también una vez al año como mínimo, durante la Pascua, y si era posible, peregrinar a los lugares santos. De esta forma podían alcanzar la vida eterna.
  • Las campanas de la iglesia regulaban las tareas cotidianas y las horas de trabajo de los campesinos. Incluso el calendario seguía las fiestas religiosas y los años se contaban a partir del nacimiento de Cristo.
  • Intervenían en la política y la sociedad. En lo económico cobraba rentas a sus siervos, además, todos los campesinos debían pagar el diezmo, que era la décima parte sus cosechas. En lo político los Papas intervenían en los asuntos de los Estados cristianos,  establecía periodos de paz en las guerras (Tregua de Dios) y podía organizar grandes ejércitos que combatían por motivos religiosos, como paso en las Cruzadas. Éstas fueron intervencione militares organizadas por el Papa y los reyes europeos  en los siglos XI al XIII con el objetivo de conquistar Tierra Santa a los musulmanes.


Las cruzadas (FUENTE: www.kalipedia.com)
Las cruzadas (FUENTE: www.kalipedia.com)

La época de las cruzadas



2. Un arte religioso.

El arte románico


4. La escultura románica

El exterior e interior de los edificios románicos se decoraban con esculturas. Tenían una función educativa y religiosa, les enseñaban los personajes y temas de la religión cristiana. Se adapta a la arquitectura, las figuras humanas carecen de naturalismo y se representan de forma esquemática. Además estaban pintadas con colores fuertes. En las portadas de las iglesias se decoraba especialmente el tímpano, con temas como el Cristo en majestad o pantocrator y el juicio final. También se decoraban las columnas que marcan las puertas. Los capiteles de las iglesias y de los claustros se decoraban con motivos variados. Las esculturas de la portada y de los capiteles esculpían en piedra. También se realizaban tallas de madera que solían situarse los altares, se representaban dos temas principales: la Virgen con el niño y el Cristo crucificado.

5. La pintura románica

La mayoría de los edificios románicos están pintados tanto en el exterior como en el interior. La pintura románica carece de naturalismo y las figuras se representaban de forma esquemática en posturas rígidas. Algunos personajes se representaban a un tamaño mucho mayor que el resto para poner de manifiesto su importancia. Pintaban sobre todo temas religiosos, se utilizaban colores intensos, el contorno a las figuras se perfilaba con una gruesa línea negra. Y en las pinturas románicas no aparecen paisajes de fondo, ya que lo realmente importante era el mensaje que comunicaban los personajes. Distinguimos principalmente tres tipos:
  • La pintura mural: Se situaba sobre los muros. Las más importantes se emplazaban en el ábside principal, donde estaba el altar, y se realizaban utilizando la técnica del fresco. El Pantocrator y la Virgen con el niño eran los temas favoritos.
  • La pintura sobre tabla: utilizaba para decorar la parte frontal de los altares y para realizar pequeños retablos. Utilizaban la técnica del temple y los temas representados eran las vidas de los santos y los mártires.
  • Las miniaturas eran pequeñas pinturas con las que se ilustraban libros, como biblias, códices, Santorales, etcétera.
Pinturas de San Clemente de Tahüll