viernes, 14 de octubre de 2011

ARTE PREHISTÓRICO


Denominamos Arte Prehistórico a las manifestaciones plásticas realizadas por el hombre antes de la aparición de la escritura, es decir en el Paleolítico Superior, en el Mesolítico, en el Neolítico y en la Edad de los Metales.
1. PALEOLÍTICO SUPERIOR  (35.000 – 8.000 a. C.)
Los restos artísticos más antiguos que se conservan pertenecen al Paleolítico superior. Para entender estas primeras manifestaciones del arte de la Prehistoria es necesario aludir a sus difíciles condiciones de vida. El hombre del Paleolítico era depredador, es decir, obtenía sus alimentos de la caza y de la recolección. Se organizaba en tribus, pequeños grupos cuyo vínculo de cohesión era la consanguinidad, era nómada y soportaba el frío intenso que dominaba gran parte del globo en la última glaciación.
1.1. ARTE MOBILIAR (objetos que se pueden transportar)
Los restos más antiguos datan del período Gravetiense, hacia el 20.000 a C. Son figurillas femeninas, de entre 5 y 25 cm de altura, en bulto redondo o en relieve, a las que se ha denominado VENUS, en recuerdo de la diosa romana de la belleza. Están hechas en piedra caliza, hueso o marfil. Los hallazgos, en torno a un centenar, se han encontrado en un área muy extensa que abarca desde los Pirineos y el oeste de Francia hasta el lago Baikal. Tienen tendencia al antinaturalismo, de modo que la mayoría muestran hipertrofia de los caracteres sexuales secundarios, relacionados con la gestación y la lactancia, con gran exageración de caderas, muslos y senos. Generalmente carecen de rostro. Pero hay diferencias notables entre ellas, de modo que el relativo naturalismo de la Venus de Willendorf contrasta con el sorprendente juego de volúmenes que caracteriza a la Venus de Lespugue, tan geometrizada que se aproxima a la abstracción. En relieve, la más importante es la Venus de Laussel o del cuerno. Los especialistas coinciden en atribuirles una función mágico religiosa, relacionada con la fecundidad y con el importante papel que, con seguridad, desempeñaba la mujer en la sociedad paleolítica.
Son también numerosas las representaciones naturalistas de animales en relieve, que frecuentemente rematan bastones de mando u otros instrumentos. Las más interesantes pertenecen ya a la etapa Magdaleniense, como los bastones de mando de las cuevas de El Pendo y El Castillo, el bisonte de la Cueva de La Madeleine y la cabeza de caballo de Mas D'Azil.
1.2. ARTE PARIETAL O RUPESTRE
La pintura sobre paredes rocosas pertenece en su mayoría al período Magdaleniense, entre el 16.000 y el 10.000 a C. La zona Franco-Cantábrica posee la mayoría de los hallazgos. El descubrimiento más trascendental ocurrió en el año 1879 cuando Marcelino Sanz de Sautuola vio por primera vez las pinturas de Altamira.
1.2.1. Características de la pintura franco-cantábrica
·       Es pintura mural realizada en el soporte natural de los muros de las cuevas. Las representaciones están en los lugares más recónditos, en salas de difícil acceso, a modo de santuarios, donde fueron realizadas a la luz del fuego.
·       La técnica consiste en el empleo de tierras, sangre y sustancias naturales disueltas en grasa animal. La pintura se aplicaba con cañas, palos o con las propias manos.
·       Predomina el dibujo. La línea que marca los contornos es negra. No obstante, en los ejemplos más recientes es una pintura policroma, con tonos ocres, amarillos, rojos y negros.
·       Las figuras son naturalistas y estáticas; muchas veces, el propio relieve de la roca sugiere el volumen.
·       La temática dominante es animalística. El animal más representado es el caballo, seguido de bisontes, cabras, mamuts y bóvidos. Aparecen en diferentes posiciones y a veces los encontramos superpuestos, pero no forman escenas. Se representan juntos animales que no conviven en la vida real aunque hay excepciones como los ciervos y los caballos de la cueva francesa de Lascaux o los renos de Font de Gaume. En ocasiones aparecen atravesados por flechas.
·       También abundan las representaciones de manos y numerosos signos abstractos, de difícil interpretación. No es frecuente ver la figura del hombre, y, cuando aparece, recibe un tratamiento sorprendente, mitad humana, mitad animal, muy esquematizada.
·       Hay varias interpretaciones de la función del arte parietal. Algunos consideran que se hacía por la mera satisfacción artística, arte por el arte. Otros lo relacionan con el totemismo. Pero la interpretación más aceptada es la función mágica, que pone en relación estas obras con ceremonias para propiciar la caza y la fecundidad. Mediante la magia simpática, según la cual lo semejante produce lo semejante, el ser humano se siente capaz de influir sobre cualquier objeto representado: el hombre del Paleolítico superior, actuando sobre las imágenes de los animales, realizando ritos mágicos sobre ellas, pensaba obtener mas fácilmente la caza o la multiplicación de la especie.
1.2.2. Ejemplos
Los mejores ejemplos españoles están en la Sala de los Policromos de la CUEVA DE ALTAMIRA,  en El Castillo (manos en negativo) y en la cueva de Tito Bustillo. En Francia son importantes las pinturas de Lascaux (Sala de los toros),  Niaux  y Rouffignac.

2. MESOLÍTICO
A partir del X milenio a. C. se inició un cambio climático: el aumento de las temperaturas produjo modificaciones en la fauna y creó mayores dificultades para la supervivencia, al desaparecer los animales que solían cazar.
Una de las manifestaciones artísticas más destacadas de este periodo es la pintura rupestre de la zona levantina española, que se extiende por un área geográfica que abarca, paralela a la costa mediterránea, desde los Pirineos hasta el norte de Granada. Hacia el interior incluye también las actuales provincias de Albacete y Teruel. Los ejemplos más interesantes están en los abrigos de Cogul (Danza ritual), La Valltorta (Escena de caza de ciervos) y Bicorp (Recolección de miel). La cronología de la pintura levantina es muy discutida, probablemente porque sus manifestaciones trascienden las fronteras del Mesolítico y se extienden por el Neolítico y hasta la Edad de los metales, con fechas que oscilarían entre el 6.000 y el 1.200 a. C.
Esta pintura levantina se caracteriza por:
·       Se localiza en abrigos rocosos al aire libre.
·       Utiliza un estilo lineal, casi de siluetas, con una clara tendencia a lo esquemático.
·       En la mayor parte de los casos son pinturas monocromas (en negro, en blanco y en tonos rojizos).
·       Representan escenas, con sentido narrativo, llenas de vida, en las que los hombres comparten protagonismo (escenas de caza, danza, recolección) junto a los animales.
·       Muestra gran interés por el movimiento, representando a hombres y animales en actitudes dinámicas.
Las interpretaciones son también variadas, pero se acepta en general que la principal motivación era narrar sus ritos, sus ceremonias, con un interés conmemorativo.

3. ARTE PROTOHISTÓRICO  (NEOLÍTICO Y EDAD DE LOS METALES)
La Revolución neolítica, con el descubrimiento de la agricultura y de la ganadería, convirtió al hombre en sedentario y productor. Se iniciaron decisivos cambios sociales, económicos, religiosos y artísticos. La pintura tendió hacia la geometría y la abstracción. Es la época en que aparece la cerámica.
Desde fines del Neolítico y extendiéndose durante la Edad de los Metales, hay que destacar el nacimiento de la arquitectura, representada por los monumentos megalíticos.
3.1. ARQUITECTURA MEGALÍTICA  
Se llama arquitectura megalítica porque emplea bloques de piedra de tamaño colosal (megas: grande; lithos: piedra), que probablemente cortaban mediante cuñas de madera y transportaban en trineos hechos con troncos, debidamente engrasados. Su área de difusión abarca la cuenca del Mediterráneo y la Europa atlántica. La inmensa mayoría se datan entre el 4.000 y el 2.000 a. C. Hay varios tipos de construcciones megalíticas:
Ø      Los menhires son piedras alargadas, clavadas verticalmente en la tierra; cuando se disponen en hileras, como formando una avenida, son los alineamientos. En Carnac, en Bretaña, hay varios, paralelos, que superan un kilómetro de longitud. Desconocemos su finalidad.
 
Ø      Cuando los menhires se disponen en círculo reciben el nombre de cromlech; el más espectacular es el de Stonehenge (hacia 1750 a C.), construido en tres fases y formado por tres círculos concéntricos, en cuyo interior hay tres trilitos. No sabemos exactamente cual es su función aunque hay varias hipótesis (culto a los muertos, calendario, santuario solar para ceremonias, etc.)
Ø      Los dólmenes eran enterramientos colectivos. Los forman varios bloques verticales o ligeramente inclinados, cubiertos por otro horizontal. Estaban tapados con tierra por el exterior. En la Península hay numerosos ejemplos como el de Dombate en La Coruña o el de Laguardia en la Rioja. Cuando el dolmen forma un pasillo que lleva a una cámara funeraria, se le llama de corredor. Los ejemplos más característicos están en Andalucía, destacando los de Menga, Romeral (ambas en Málaga) y de Soto (Huelva).
3.2. ARQUITECTURA TALAYÓTICA
De la arquitectura megalítica parece derivar la arquitectura talayótica que se desarrolla en el I milenio a. C. en las Islas Baleares. Las construcciones típicas son:
Ø      Las navetas, tumbas colectivas, en forma de pirámide truncada, que recuerdan a las mastabas egipcias, pero terminadas hacia el fondo a modo de ábside semicircular. Se localizan preferentemente en Menorca. Es famosa la d’es Tudons.
Ø      Las taulas, como la de Talatí de Dalt, tienen forma de grandes mesas formadas por una o dos piedras de unos 3 m, que hacen de soporte, y otra plana colocada horizontal sobre ellas. No se conoce su función, aunque se suelen relacionar con ceremonias religiosas.
Ø      El talayot era una torre vigía de planta circular o cuadrada. En su interior, tiene una cámara con falsa bóveda apoyada en un pilar. Algunos talayotes tienen varios pisos, con escaleras. Servían de torres defensivas o de vigilancia en los recintos amurallados de los poblados. Es un tipo de construcción ampliamente difundido tanto en Mallorca como en Menorca.