AMOC: El corazón oculto del Atlántico que mantiene a Europa habitable
Imagina una cinta transportadora del tamaño de un océano. Una que no transporta paquetes, sino algo mucho más valioso: calor, carbono, nutrientes y vida. No la ves, no la oyes, pero sin ella el invierno en Canarias sería distinto, Europa se congelaría y el nivel del mar en Nueva York sería otro. Esa cinta existe. Se llama AMOC, Atlantic Meridional Overturning Circulation, o Circulación Meridional de Vuelco del Atlántico. Y aunque su nombre suene técnico, su funcionamiento es una de las historias más fascinantes y cruciales de nuestro planeta. Si alguna vez te has preguntado por qué Londres, que está a la misma latitud que Calgary en Canadá, no está cubierto de nieve todo el año, la respuesta es la AMOC. Vamos a desmontarla pieza a pieza. ¿Qué es exactamente la AMOC? No es una sola corriente El primer error es pensar que la AMOC es la Corriente del Golfo. No lo es. Como muy bien explica la infografía, no es una corriente concreta, sino un sistema de corrientes superficiales y profundas ...