Hoy, frente a la crisis climática y ambiental, recuperar estos saberes no significa mirar al pasado con nostalgia, sino integrarlos con el conocimiento científico actual para diseñar soluciones más justas y resilientes. La agroecología, la permacultura y la restauración ecológica beben directamente de esta herencia cultural.
La sabiduría ancestral nos recuerda que el futuro sostenible no se construye desde la dominación de la naturaleza, sino desde el equilibrio, el respeto y la cooperación entre las personas y el entorno.