El siglo XVIII en España: un siglo de reformas que preparó el final del Antiguo Régimen

De la llegada de los Borbones a la crisis que abrirá paso al siglo XIX
El siglo XVIII español suele quedar eclipsado por el turbulento XIX, pero fue, en realidad, un siglo decisivo: el de la llegada de una nueva dinastía, el auge de la Ilustración y una serie de reformas que, sin saberlo, prepararon el terreno para el final del Antiguo Régimen. Recorramos, reinado a reinado, cómo fue cambiando España a lo largo de estos cien años.
Una guerra decide el trono: la Guerra de Sucesión
Todo empieza con la muerte de Carlos II sin descendencia, lo que desata entre 1700 y 1714 la Guerra de Sucesión, un enfrentamiento entre Felipe de Borbón y el archiduque Carlos por el trono español. El conflicto se resuelve con el Tratado de Utrecht, firmado entre 1713 y 1714, por el que Felipe V es reconocido finalmente como rey.
Felipe V y el inicio de la dinastía borbónica
Con Felipe V, entre 1700 y 1746, comienza la dinastía borbónica en España. Su reinado trae consigo los Decretos de Nueva Planta, que centralizan el Estado siguiendo el modelo francés, e introduce una serie de reformas inspiradas directamente en la Francia de su abuelo, Luis XIV.
Fernando VI, un paréntesis de paz
Le sucede Fernando VI, entre 1746 y 1759, un periodo caracterizado por la paz y la recuperación económica del país tras décadas de conflicto. Durante su reinado se impulsan la marina, las obras públicas y la cultura, sentando bases importantes para lo que vendrá después.
Carlos III, el gran reformista ilustrado
El reinado de Carlos III, entre 1759 y 1788, representa el momento álgido del despotismo ilustrado en España. Carlos III impulsa reformas urbanas, educativas y económicas de gran calado, aunque no todo es aceptación pacífica: en 1766 estalla el Motín de Esquilache, una revuelta popular que refleja las tensiones que generan estos cambios.
Precisamente en esos mismos años, entre 1760 y 1790, se vive en España el auge de la Ilustración: la razón y la ciencia ganan importancia, se crean academias, sociedades económicas y escuelas, y destacan figuras como Feijoo, Jovellanos y Olavide, verdaderos motores del pensamiento ilustrado español.
Carlos IV y la sombra de la Revolución francesa
El reinado de Carlos IV, entre 1788 y 1808, transcurre marcado por la crisis de la monarquía y el temor a que las ideas de la Revolución francesa crucen los Pirineos. Es la época del gobierno de Godoy, en la que aumentan progresivamente las dificultades económicas y sociales del país.
En ese contexto, entre 1793 y 1795, España libra la Guerra de la Convención contra la Francia revolucionaria, un conflicto que termina con la Paz de Basilea.
1808: la crisis que cierra el siglo
El siglo se cierra con la crisis del Antiguo Régimen en 1808: la invasión napoleónica abre una nueva etapa en la historia de España, la que dará paso a la Guerra de la Independencia y a todo el convulso siglo XIX que le seguirá.
¿Qué cambió realmente en el siglo XVIII?
Si resumimos los grandes cambios del siglo, en política se centraliza el Estado y se refuerza la monarquía borbónica. En sociedad, la nobleza mantiene sus privilegios, pero crece con fuerza la burguesía. En economía, se emprenden reformas agrícolas, comerciales e industriales, y mejora notablemente el comercio con América. En cultura y educación, se extienden las ideas ilustradas, la ciencia y la educación como nunca antes. Y en el arte, vive su momento de esplendor el Neoclasicismo y el arte académico.
El siglo XVIII fue, en definitiva, una época de reformas, Ilustración y transformación que, sin buscarlo del todo, preparó el final del Antiguo Régimen.
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