1947: el año en que Europa tuvo que elegir bando (y nadie se lo dijo así)
En 1947, apenas dos años después de terminar la Segunda Guerra Mundial, Europa seguía en ruinas. Y en ese momento, dos potencias lanzaron casi al mismo tiempo dos programas de ayuda económica que, en apariencia, perseguían lo mismo: reconstruir el continente. En realidad, estaban dibujando la frontera invisible que definiría la Guerra Fría durante las siguientes cuatro décadas. Hablamos del Plan Marshall y el Plan Molotov.
Plan Marshall: la reconstrucción del bloque occidental
El Plan Marshall fue un programa de ayuda económica impulsado por Estados Unidos para reconstruir Europa Occidental después de la Segunda Guerra Mundial.
Se anunció el 5 de junio de 1947, en un discurso de George C. Marshall, y la ayuda comenzó a llegar efectivamente en 1948.
Sus objetivos eran varios: recuperar la economía europea, evitar el avance del comunismo, estabilizar políticamente el continente y favorecer la integración europea.
Participaron Estados Unidos como financiador, 16 países europeos como receptores, y la OECE como organismo encargado de gestionar la ayuda.
Funcionaba mediante préstamos y donaciones, con el envío de alimentos, materias primas y maquinaria, bajo condiciones que incluían cooperación económica y reformas en los países receptores.
Los resultados fueron notables: un gran impulso a la producción y el empleo, la modernización de infraestructuras, una mayor integración europea y el fortalecimiento del bloque occidental frente a la URSS.
Entre los países principales beneficiarios estuvieron el Reino Unido, Francia, Alemania Occidental, Italia, los Países Bajos, Bélgica, Luxemburgo y otros países europeos.
Plan Molotov: la respuesta soviética
El Plan Molotov fue el programa de ayuda económica lanzado por la URSS para reconstruir los países del bloque del Este y reforzar, de paso, su sistema económico y político.
Se anunció en septiembre de 1947, por el ministro soviético Viacheslav Mólotov, y la ayuda arrancó en 1949.
Sus objetivos también combinaban lo económico y lo político: recuperar la economía de los países aliados, consolidar la influencia soviética en Europa del Este y frenar la expansión del capitalismo en la región.
Participaron la Unión Soviética, encargada de la coordinación y la financiación, los países del bloque del Este, y el Consejo de Ayuda Económica Mutua, conocido como CAME.
Funcionaba mediante créditos, suministros y tecnología, con un comercio planificado basado en el intercambio entre países, y un control político y económico ejercido directamente por la URSS.
Los resultados fueron bastante distintos a los del plan occidental: una reconstrucción más lenta y menos eficiente, economías planificadas y dependientes de Moscú, un mayor control político soviético y la consolidación del bloque socialista como unidad cerrada.
Los países principales beneficiarios fueron Polonia, Checoslovaquia, Hungría, Rumanía, Bulgaria, Alemania Oriental y otros países del bloque del Este.
Dos planes, una Europa partida en dos
El Plan Marshall y el Plan Molotov fueron dos estrategias opuestas para reconstruir Europa tras la Segunda Guerra Mundial: uno buscaba la cooperación y la apertura económica, el otro apostaba por la dependencia y el control centralizado. Dos planes, una Europa dividida y el verdadero pistoletazo de salida de la Guerra Fría.
¿Cuál de los dos modelos crees que generó consecuencias más duraderas para los países que lo recibieron? Cuéntamelo en los comentarios.