Dolinas, simas, poljés: el glosario que necesitas para entender el relieve kárstico
Hay paisajes que parecen esculpidos a mano, con agujeros, cuevas y depresiones que no encajan con la imagen habitual del campo. No es casualidad: son el resultado de miles de años de agua disolviendo piedra caliza, gota a gota. Ese proceso da lugar al relieve kárstico, y para entenderlo conviene empezar por el vocabulario. Aquí tiene un glosario visual con las formas más características.
El relieve kárstico se forma por la acción del agua ligeramente ácida sobre rocas solubles, como la caliza. Con el tiempo, ese proceso genera formas muy características, que vamos a repasar una por una.
Dolina
Depresión cerrada del terreno, de forma más o menos circular, originada por el hundimiento del techo de una cavidad o por la disolución de la roca caliza. Una dolina puede ser pequeña, o grande como un valle entero.
Estalactita
Formación de roca calcárea que cuelga del techo de una cueva. Se origina por la precipitación de carbonato cálcico desde el agua que gotea. Crecen muy lentamente: pueden tardar miles de años en formarse.
Poljé
Gran depresión cerrada y de fondo plano, con suelos muy fértiles, formada por la disolución de la roca caliza. Es más grande que una dolina y puede tener varios kilómetros de extensión. En los poljés se acumula agua en épocas de lluvia.
Sima
Pozo vertical que comunica la superficie con galerías subterráneas. Puede ser natural o ampliarse por la acción del agua. Las simas son, en la práctica, accesos al mundo subterráneo.
Torca
Agujero profundo y amplio en el terreno, generalmente de origen colapsado, que puede ser una dolina muy grande o el hundimiento del techo de una cavidad. Una torca puede tener varios metros de diámetro y gran profundidad.
Lapiaz
Superficie de roca caliza muy erosionada, con surcos, grietas y cuchillas, producida por la disolución del agua y la acción del clima. El lapiaz es típico de las zonas altas y sin suelo.
Cueva
Galería subterránea abierta en la roca caliza, formada por la disolución de la piedra y el paso del agua. En su interior pueden aparecer estalactitas, estalagmitas y otras formaciones. Las cuevas son, sin exagerar, auténticos templos de la naturaleza.
Galena
Un apunte distinto, para cerrar el glosario: la galena es un mineral de plomo, sulfuro de plomo, que aunque no es una forma del relieve kárstico, puede encontrarse en zonas kársticas, asociada a otros minerales y yacimientos subterráneos. Un mineral valioso desde la Antigüedad, y un buen recordatorio de que estos paisajes esconden mucho más que formas geológicas.
El relieve kárstico nos recuerda que la naturaleza también esculpe paisajes, y lo hace gota a gota.
¿Conocía ya todos estos términos, o alguno le ha sorprendido? Cuéntemelo en los comentarios.